El teletrabajo se impone en España debido a la virulencia del Coronavirus, una enfermedad altamente contagiosa que está implicando una prueba de fuego para conocer la validez de esta modalidad de trabajo. En ONe Comunicación llevamos implementando el teletrabajo un día por semana desde el año 2010 hasta convertirlo en una medida de alta productividad y conciliación familiar.

Ahora que estamos todos en un momento delicado, en confinamiento, ante esta situación queremos contar en boca de algunos de nuestros consultores nuestra propia experiencia sobre el teletrabajo como fruto de años de experiencia. Queremos ofrecer distintas visiones personales sobre una modalidad de trabajo que pueda ser igual de productiva que en la presencial en oficina (aunque sin atascos ;-).

El teletrabajo en España se ha convertido en estos momentos en la única posibilidad de trabajo disponible para todos aquellos que debemos quedarnos en casa debido a las medidas tomadas por las autoridades, todo ello con el fin de evitar la propagación de la pandemia. En este sentido, y con las previsiones de tener que continuar implementándolo en las próximas semanas, desde ONe Comunicación hemos querido analizar sus ventajas por temáticas: conciliación familiar, flexibilidad, sostenibilidad medioambiental o aumento de la productividad son algunos de los beneficios que definen el teletrabajo para nuestro equipo.

Para Estela, madre de dos hijos en edad escolar y directora de cuentas, el teletrabajo ha supuesto la posibilidad de conciliar su vida familiar y laboral gracias a la flexibilidad que le otorga este sistema. “Poder trabajar en casa y conciliar mi vida personal y laboral es una gran ventaja y una necesidad social. Tarde o temprano todas las empresas, en la medida de sus posibilidades, deberían tomar el mismo camino porque un trabajador contento y a gusto es un trabajador más productivo. Poder dedicar tiempo a la familia sin restar productividad para mí es clave. El trabajo sigue adelante, pero ahora puedo organizarme mejor”.

Pero el teletrabajo no sólo supone flexibilidad en cuanto a tiempo y lugar, también sirve para ahorrarse los desplazamientos al lugar de trabajo, que a nuestro compañero Nacho, ejecutivo de cuentas, le llevan un buen tiempo al día. “De lunes a jueves pierdo una hora de ida y otra de vuelta en transporte público para poder llegar a la oficina. Sin embargo, para mí los viernes, con esta metodología de trabajo, me permite evitar los agobios que se generan en el transporte público en este día y aprovechar más el fin de semana”. Sin duda, una razón relevante a tener en cuenta en estos tiempos de emergencia climática.

Para Bárbara, consultora senior, es justo la reducción del impacto ecológico la clave que mejor define el teletrabajo. De lunes a jueves tiene que coger dos medios de transporte para llegar puntual a la oficina, con su consiguiente contribución de contaminación a una metrópolis como Madrid. “Con el teletrabajo no sólo me ahorro el tiempo de desplazamiento, también reduzco mi huella de carbono en un momento crítico a nivel ecológico. Para mí el teletrabajo no es sólo una comodidad, sino una herramienta imprescindible que tenemos a nuestro alcance para combatir el cambio climático”.

Para Marta, ejecutiva de cuentas, teletrabajar implica “la optimización de tiempo, centrándome en una tarea concreta a la vez. En la oficina, entre teléfonos sonando, emails en la bandeja de entrada y los requerimientos de mis compañeros, tengo menos tiempo para poder centrarme en cada tema en exclusiva. Pero durante los viernes creo que mis ratios de productividad aumentan y consigo terminar las tareas que no me ha dado tiempo durante la semana, todo ello sin madrugones, desplazamientos en transporte público o gasto energético para la oficina de ningún tipo.

Teniendo en cuenta las ventajas que para nuestro equipo supone el teletrabajo, queremos ofrecerte unos consejos útiles para convertir este tiempo de trabajo en remoto en una posibilidad real para el ciudadano medio tras el fin de la epidemia. Una vez que compruebes sus ventajas, trabajar de manera presencial irá perdiendo relieve en el futuro laboral a medio plazo.

En primer lugar y parafraseando a Virginia Woolf, necesitas una habitación propia. O un rincón fijo donde poder llevar a cabo tu trabajo sin entorpecer el funcionamiento de la casa, ahora que estamos todos confinados. Mejor si cuenta con luz natural y así tu factura energética y tus ojos te lo agradecerán. Y cuanto más minimalista sea, menos distracciones encontraras en tus horas de trabajo y menos te contará mantenerlo en buenas condiciones. Por supuesto, que tenga una buena conexión Wifi es imprescindible, en este sentido, te recomendamos que se encuentre cerca del router, o utilizar un amplificador de señal si esta opción no fuera posible.

Lo mejor para empezar el día es planificar la jornada, ya que de esta manera, nos marcamos una lista de tareas realista con un timing que nos permitirá optimizar nuestros recursos productivos sin caer por ello en la monotonía. Comienza por tareas sencillas como revisar el email o los avisos de la empresa, para pasar paulatinamente a tareas que requieran una concentración mayor. De esta manera, el desgaste laboral se produce de manera escalonada y sin brusquedad. Si trabajas en equipo, lo mejor es gestionar las llamadas a primera hora, ya que de esta manera, el trabajo queda repartido y tu equipo puede organizar su jornada de la mejor manera posible. Existen en la actualidad numerosas aplicaciones gratuitas para hacer videoconferencias grupales sin salir de casa, como Skype o Hangouts, por lo que además de ahorrarte el precio de la llamada, sociabilizas un poco con tu equipo, algo imprescindible en esta complicada situación.

Y ante todo no te agobies, estamos pasando por una situación complicada y por mucho que queramos aislarnos de las noticias del exterior, la preocupación traspasa fronteras. Céntrate en objetivos sencillos y alcanzables y verás cómo le vas cogiendo el gustillo al teletrabajo. Recuerda que esta cuarentena tiene un objetivo fundamental, que es salvar vidas, que depende de todos. Y si además descubrimos una nueva manera de trabajar que le suponga un respiro al planeta, entonces vamos por el buen camino. ¡Animo y nos vemos cuando pase la epidemia!